Cómics: Severed / Caravanas


En esta nueva entrada sobre cómics voy a hablar de dos cómics muy diferentes pero que tienen en común impresionarnos y un hilo central similar, pesadillas, una más bien fantástica, pero que teniendo en cuenta la ambientación, se acepta bastante bien y otra más real, pero que no está tan bien llevada y cas se hace menos creíble, hehe

Se trata claramente, de dos cómics cortos, el primero y sin duda el mejor de los dos se llama Severed, y es una historia conjunta de dos colegas escritores, Scott Snyder, creador de la serie larga American Vampire y curtido especialmente dentro del universo Batman, y Scott Tuft, bastante menos conocido, con algún trabajo para La Cosa del Pantano, pero vamos, básicamente siempre como segundo de Snyder.

Severed es una historia de terror, que brilla especialmente por su ambientación, por supuesto muy bien escrita, pero que dicha ambientación, principios del siglo XX, tras la Primera Guerra Mundial, en Estados Unidos, donde todo era muy convulso, muchos cambios, aperturas entre los propios estados, pobreza, gente que se mudaba, lugares inhóspitos y desconocidos, mucho anonimato.
Los propios autores lo comentan como prólogo, era una época que invitaba a deshacerte de tu antigua identidad, porque era fácil, cogías un ferrocarril a la otra punta del país, et voilà, nadie te conocía, podías volver a empezar.
Esto que podría ser maravilloso en ciertas circunstancias, no lo es tanto si nos ponemos a pensar de forma sombría, igualmente asesinos en serie, podrían "recomenzar" en cada esquina del país sin que los reconocieran, sin que los persiguieran, y ahí es donde se recrea Severed.

La historia comienza cuando Jack, prácticamente un niño, que descubrió que era adoptado, decide ir en busca de su padre, con quien ha estado carteándose a escondidas, ya que a pesar de no conocerse, tanto él como su padre, resultan ser músicos, esto y la idea de encontrar un lugar al que realmente pertenezca, le hacen huir como polizonte en el tren.
Allí conoce a Sam, otro niño vagabundo, que sin rumbo fijo, decide acompañar a Jack en sus "desventuras".

El dibujo corre a cargo de Attila Futaki, un deconocido joven húngaro que no se ha prodigado mucho en el mundo del cómic, habiendo no obstante dibujado algunas portadas de libros, por ejemplo.
El dibujo es excelente, con un trazo a veces un poco difuso pero realista con un toque añejo que encaja genialmente en la ambientación, colores gastados que invitan mucho a aquella época de la "tormenta de polvo" que ocurriría en el país americano unas décadas despues.

El otro cómic es muy inferior en todo, pero también tiene su punto y al fin y al cabo es un cómic corto que se hace llevadero, titulado Caravanas.
El autor, Mark Kneece no tiene un gran currículo, algún Batman, algún The Spirit, algo en la serie The Twilight Zone, pero poco más, de hecho en una búsqueda por internet, no parece seguir en activo en el mundillo.

La dibujante es Julie Collins-Rousseau, también una desconocida, el cómic es completamente en blanco y negro, no está mal, pero tampoco destaca, tiene un trazo que no termina de cuadrar en el estilo típico del cómic, americano al menos, quizá lo que mejor lleve sea la forma de representar los estados de ánimos del protagonista y su sombría evolución, precisamente con sombras y un claro deterioro.

Caravanas nos presenta un sórdido pero existente mundo que hemos podido ver en cine (The Wrestler, No Es País Para Viejos) y en series (Me Llamo Earl, Trailer Park Boys), como en otros lugares, los parques de caravanas que sirven como vecindarios baratos, donde la pobreza, el alcohol, y otras "disfuncionalidades", campan a sus anchas.

Allí es donde vive nuestro protagonista Josh, un joven estudiante, que tiene que cuidar de sus hermanos debido a la vida deshinibida de su madre, quien en parte usa su cuerpo para poder sobrevivir.
Un día aparece uno de sus "novios", y tras una pelea subida de tono, la madre de Josh le golpea con bate matándolo, le dice a Josh que se libre del cuerpo, que nadie se va a enterar, y continúa su vida como si no hubiera pasado nada, mientras que Josh se vuelve cada vez más paranoico y obsesivo.
Todo ello entremezclado con su vida personal en el instituto, con sus amigos, con una chica que le gusta...

Si bien hay giros y situaciones bastante rocambolescas, que rizan el rizo y hacen complicado realmente creer una historia que precisamente pretende basarse en lo cotidiano de la vida de ciertas personas como baza a su favor, como ya he dicho es una historia corta de unas 160 páginas que bueno, se hace llevadera principalmente por su ritmo frenético, no paran de pasarle cosas al pobre de Josh.

Pero obviamente no es una obra destacable, sí lo es Severed, también bastante corta, pero mucho más disfrutable, un cómic de terror fantástico sin excesos, bien llevado y con un dibujo por encima de la media que lo hace un obra completa bastante recomendable.

Escritor: Scott Snyder y Scott Tuft|Mark Kneece / Dibujante: Attila Futaki|Julie Collins-Rousseau
Mi puntuación: 7-5/10

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