Cómics: Scalped


Siempre me han gustado los western, no tanto los de "indios malos" y "vaqueros buenos", como los western en sí, de luchas de poder, venganzas y tal, así que por un lado cuando llegué a Scalped, que fue algo completamente casual, estaba un poco escéptico.
Me atraía la idea de un western realista, lejos de la fantasía que suele impregnar los cómics, por otro lado, sabía que en todo caso se trataba de un western contemporáneo, con indios reprimidos, y encima el guionista era un completo desconocido para mí.

De hecho una de las cosas que no paraban de comentar los críticos cuando comenzó la serie, una serie larga que duró más de cinco años a lo largo de 60 números, era que ya era hora de que saliera un buen guionista de verdad independiente americano, bueno, estadounidense, ya sabemos lo que les gusta apropiarse del continente a los de USA.

Si bien es cierto, que por ejemplo Brian Azzarello tuvo bastante éxito con "100 balas", serie que ya comenté y que personalmente me gusta mucho, sí parecía cierto que algunas de las series más importantes de Vertigo, y en general independientes, parecían llevarlas extranjeros, en especial británicos, con Alan Moore y Neil Gaiman en lo más alto.
No obstante, en mi opinión, también habría que contar al menos con el genial Ed Brubaker, especialista también en el noir del que bebe bastante este Scalped.

En fin, dejándonos un poco de reconocimientos inútiles y ya pasados, lo cierto es que una vez tuve esta serie entre mis manos, resultó en una lectura ágil y enviciante, el susodicho guionista, Jason Aaron, demostraba haberse empapado bien de la cultura y la historia nativo-americana, centrándose para el caso en la tribu lakota, una rama de los sioux que habitaron (y aún habitan) Dakota del Sur.

Lo más interesante de Scalped es la mezcla de géneros, por un lado tenemos un western contemporáneo, pero básicamente solo por la estética y la ambientación, en realidad se trata más bien de un policial noir, que triunfa gracias a sus personajes.
Y es que realmente, aunque existe un protagonista bastante claro, no siempe aparece, hay muchos números centrados en secundarios, que nos ayuda a meternos en la historia, a verlos de otra forma, a conocerlos, a conocer la reserva ficticia de Prairie Rose, a conocer muchas de las razones por las que hacen lo que hacen, a ver la decadencia de una cultura interesantísima, que mezcla precisamente eso, la decadencia con el orgullo en un cóctel explosivo.

Aaron sabe muy bien mostrarnos la cara buena y mala de sus personajes, no hay ningún angelito, ni siquiera creo que pudiéramos decir que alguno de sus personajes sea un héroe caído, todos tienen su cosa, todos tienen su infierno, y su forma de intentar salir de ahí, de intentar algo "bueno", quizá, o al menos de dejar su impronta en una sociedad que está muriendo.

Como también he dicho, Aaron sabe utilizar muy bien el recurso de los "cliffhanger", con los que dar una vuelta a la trama y dejarnos con ganas de más, por mi parte el haberlo podido leer del tirón me ha servido para no tener que jurar en hebreo por dejarme a medias, pero sí, de hecho, me gustaría poder contaros el final del primer tomo, porque es la clave de muchas cosas que están por venir, es que es la base del cómic, pero no quiero revelároslo a pesar de que ocurre prácticamente en el principio del mismo.
Así que aunque podáis ver los primeros números con reticencia, esperad al final del primer tomo, para decidir si seguir esta serie o no, yo desde ya, os la recomiendo.

El dibujo, salvo algún número específico, que imagino coincidiría con alguna época de mucha carga de trabajo, corre a cargo de un serbio, pero que es residente español desde hace mucho, vamos, desde la guerra de Yugoslavia. R.M. Guéra ha trabajado en muchas sagas de renombre, como Thor, Hulk y sobre todo con Lobezno, y de forma independiente, después de Scalped ha vuelto a trabajar con Aaron en la actual The Goddamned, entre otros trabajos.
Su dibujo es sucio a veces, oscuro, encaja muy bien en el estilo, la verdad, y brilla especialmente en los fondos, aunque no podría decir que es de calidad, dejémoslo en que encaja en la estructura y el estilo de este cómic, puede que en otros, por ejemplo en líneas de Marvel, más "pulcras y estáticas"... no lo veo, pero vamos, es que literalmente no lo voy a ver, haha

Después de quince años "desaparecido", Dash Caballo Terco vuelve a la reserva de Prairie Rose donde nació y creció. Como cuando se fue, parece no haber pasado el tiempo, pues nada más llegar se pelea y la lía hasta el punto de ser llevado ante el jefe tribal, Lincoln Cuervo Rojo, quien está a punto de inaugurar lo que espera sea la solución a sus problemas, un casino.
Debido a esto, Lincoln ve a Dash como una oportunidad para meterle en su policía tribal, alguien "nuevo" independiente, con carácter, que pueda vigilar cualquier filtración y/o traición interna que pueda hacer peligrar a su casino.
¿Agachará Dash la cabeza ante su nuevo jefe? ¿Qué tal se le dará pasarse al otro lado de la ley?

En fin, no hay mucho más que decir sin desvelar la trama ya que hay bastantes giros y sorpresas, como he dicho, Scalped es un cómic enviciante y distinto, por la ambientación, por ser más realista y/o creíble que los típicos cómics de fantasía o ciencia ficción, Jason Aaron da una clase magistral de cómo tratar a sus personajes, nada es lo que parece, y sin embargo, todo sigue igual a pesar de todo...

Escritor: Jason Aaron / Dibujante: R.M. Guéra
Mi puntuación: 8/10

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