Me Llamo Earl



Me Llamo Earl ha sido, al menos en mi opinión, una serie bastante perjudicada por la huelga de guionistas de hace unos años, ya que para entonces la serie estaba ya algo hundida, y eso la acabó por hundir.

Sin duda ese humor light y de familia, mezclado sin embargo, con malos modales, alguna que otra grosería, y en general, situaciones adultas, no acabó de triunfar, algo lógico por otra parte. Y es por eso que me parece una ocasión desaprovechada.

La serie en sí comenzó bastante bien, donde a un ladrón de poca monta le toca la lotería, pero acto seguido, le atropella un coche y pierde el boleto ganador.
Durante su recuperación en el hospital descubre un programa de televisión donde entrevistan a un tipo que habla del karma, un término budista que seguro que conocéis, pero que a grandes rasgos significa que recibes lo que das, si eres bondadoso con los demás, recibes bondad de ellos y en cierto modo de la naturaleza, dios, karma, como queráis llamarlo, de igual modo que si eres malo, recibes maldades.
Earl, el protagonista, interpretado por el siempre correcto Jason Lee, llega a la conclusión de que le ha pasado esto por ser malo con la gente y robar cosas, por lo que decide hacer una "interminable" lista con la que resarcir sus maldades.

Así por tanto, la serie va generalmente intentando arreglar las cosas que Earl en solitario, o junto a su hermano han hecho, interpretado irregularmente por el encasillado Ethan Suplee, un tipo algo lento pero que en el fondo no es mala persona.

Que si devolver algo robado, que si ayudar a alguien traumatizado/ridiculizado, que si reparar algo roto... normalmente explican estas situaciones mediante flashbacks, donde muchas veces vemos a Earl y a su hermano de pequeños.

Como decía la serie comenzó bastante bien, con un humor un poco estúpido pero ágil, por lo que en sus breves capítulos, era habitual la risa y el entretenimiento, algo indispensable en una serie de este estilo, tocando temas adultos, desde el punto de vista de dos paletos de la norteamérica profunda y sin estudios.
Además hay gran cantidad de personajes secundarios que continúan el hilo conductor de la serie, desde el propio hermano de Earl, hasta Darnell "el hombre cangrejo", el camarero del único bar del pueblo en que se ambienta la serie, la ex-mujer de Earl, a quien engañó en multitud de ocasiones, una vividora con bastante mala leche, o la limpiadora del hostal donde viven los protagonistas, una inmigrante ilegal que trabaja en un club de strippers saltando...

Como adelantaba al principio, la serie fue perdiendo fuelle poco a poco, entre ser demasiado repetitiva, entre esa mezcla de humor que fallaba estrepitosamente, con una broma ácida seguida de una tontería de críos que daba más bien vergüenza ajena...
Después de poner en duda su continuación en las últimas temporadas en las que se oían rumores de cancelación constantemente, llegó la época de la huelga de guionistas, y la serie se quedó casi un año parada en medio de su cuarta, y a la postre, última temporada.

Sin ningún tipo de evolución, unos personajes quemados y unas situaciones demasiado repetitivas, la serie llegó a su postergado fin, que en cierto modo se agradecía.

Lo único bueno que puedo decir de ella una vez concluida es la brevedad de sus capítulos que la hacen bastante amena de ver como acompañamiento, algo similar a Los Simpsons, que si preparando la comida, o comiendo... pero cuatro temporadas se hicieron bastante largas, en especial las últimas donde se esperaba algún tipo de salto de calidad que jamás llegó.

-> Wikipedia

Comentarios

  1. Nunca me hizo demasiado gracia y para más inri un amigo decía que yo era igual que el protagonista. XD

    ResponderEliminar
  2. Pues a mí Jason Lee siempre me ha caído cojonudo, así que no es tan malo, joe, hehe

    ResponderEliminar

Publicar un comentario